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Arrecife para San Andrés: una solución a escala humana

  • Published in Medio Ambiente

Ecologistas en Acción de Tenerife

{mosimage}El pueblo de San Andrés se enfrenta cada cierto tiempo a la llegada de enormes olas que inundan todo el frente litoral. Las mareas largas ayudan a que el mar llegue aún más lejos, pero son lejanas borrascas las que originan estas olas cuya longitud y altura causan la entrada del mar.

Un problema que afecta a las personas efectivamente requiere de una solución. No obstante, ya que hablamos de personas, las soluciones deberían dimensionarse a una escala apropiada. Y como propone el economista Manfred Max Neef, la mejor es la ‘escala humana’. Una solución a escala humana es capaz de satisfacer múltiples necesidades, y para ello, invita a la reflexión inteligente y generosa y la participación ciudadana en las decisiones que les afectan. De esta manera, el impacto social positivo resulta porcentualmente mucho mayor que el impacto ecológico.

Para el caso de San Andrés, la Federación Canaria de Surf ha presentado una propuesta que es capaz de generar sinergias positivas en muchos aspectos sociales y ambientales. Se trata de un arrecife artificial, una estructura sumergida que es capaz de absorber la energía de las olas a la distancia suficiente del frente litoral como para evitar que el mar vuelva a penetrar tierra adentro, que no genera impacto visual, y que contribuye muy positivamente a mejorar el estado del ecosistema marino. Es además una infraestructura que es capaz de generar actividad productiva, ya que favorece la presencia de especies de interés pesquero, y además resulta atractivo a muchos submarinistas.

Sin embargo, siguiendo la tónica general en el modelo de desarrollo y las prácticas democráticas que venimos denunciando desde hace tantos años, la administración no sólo no escucha ninguna contrapropuesta diferente a la propia, sino además, inventa perversos mecanismos legales que permitan sortear cualquier obstáculo ambiental a fin de sacar adelante sus propios proyectos, creando además un peligroso precedente que rebaja más, si cabe, la ya tan agredida y menoscabada legislación ambiental.

La Autoridad Portuaria ha adjudicado a la macroempresa Sacyr la construcción de un dique que medirá cuatro metros sobre el nivel del mar durante las mareas bajas, que genera un impacto visual considerado por el propio Cabildo de Tenerife como ‘severo’, y que no aporta ningún otro tipo de beneficio social ni ambiental.

Y para colmo, lo hace evitando realizar estudios de sus consecuencias ambientales, a pesar incluso de encontrarse junto a un área protegida por Europa, la Zona de Especial Conservación ‘Sebadales de San Andrés’. Para ello, recurren a una declaración de emergencia que les exime del cumplimiento de las normas de protección ambiental como la Evaluación de Impacto, cuando esta figura está concebida para el caso de catástrofes que hayan causado graves perjuicios a los que haya que aportar una solución inmediata, no a obras preventivas.

Desde luego, no es ésta una solución a escala humana.

Ben Magec-Ecologistas en Acción, a través de Ecologistas en Acción de Tenerife, apoyamos la propuesta de la Federación Canaria de Surf no sólo en su intento por aportar una solución integral que se podría convertir en un interesante apoyo económico, ecológico y social para San Andrés, sino también por la valiente y generosa labor que desempeñan al dar la cara, dedicar su tiempo y su esfuerzo a explicar este proyecto a todas las personas y colectivos afectados y a quienes, como en nuestro caso, así lo han requerido, y también al enfrentarse a los poderes fácticos que, en lugar de abrir las puertas a la participación, denostan a los colectivos que se atreven a proponer soluciones mejores que las suyas.