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«Ansina» no, Carlos Alonso y Compañía

  • Published in Política

El lunes, 1 de octubre, se  celebró el Día Internacional de las Personas Mayores en todo el mundo y el presidente del Cabildo tinerfeño, Carlos Alonso, que parece poseer el don de la omnipresencia, no podía faltar a la cita. Así, presidió en el TEA de Santa Cruz, junto con otros jerarcas oficiales, la entrega de los Premios  “Ansina”, una iniciativa de dinamización sociocultural de la Consejería de Servicios Sociales de la corporación insular, dirigida a gente mayor o con alguna discapacidad, con la que se premia a entidades y personas individuales por sus valores humanos. Felicitamos a los galardonados, pues ellos no tienen culpa de ser gobernados por unos políticos sin conciencia, obsesionados con acaparar todos los votos que puedan.

MENTIRAS Y FRACASOS.- El acto, que algún periodista imaginativo tituló “Raíces de experiencia y bondad”, fue una sucesión de loas hagiográficas a los premiados, seguida de una relación de medias verdades, que en definitiva son unas mentiras enormes, sobre los logros de las instituciones públicas –el Cabildo en cabeza– en la lucha contra la exclusión social y la pobreza.

Sin embargo, la actividad altruista de personas individuales y el exagerado y  clientelar tejido de ONGs, que pululan en torno a las necesidades de los colectivos más vulnerables, son una prueba irrefutable del fracaso de nuestras entidades públicas en materia de servicios sociales, especialmente en el cuidado a nuestros mayores; además de una muestra palpable del  deterioro de estos servicios por la  intensísima privatización de los mismos.

UN BAÑO DE REALIDAD.- Al día siguiente de la publicación de estas loas y ditirambos, otro periódico local abría su primera página con una noticia que se acercaba muchísimo más a la realidad en la que, según datos de Cruz Roja, viven cientos de miles de tinerfeños y tinerfeñas. El reportaje, titulado “Una familia con tres discapacitados, condenada a la calle en una semana”, exponía el caso extremo de cuatro personas que vivieron y crecieron juntas en la Casa Cuna y que, cumplida la mayoría de edad, tuvieron que buscarse la vida por su cuenta sin ninguna ayuda oficial. Carlos, el mayor, en un gesto de solidaridad que le engrandece, se hizo cargo de sus tres compañeros de fatigas que, además, presentan distintos grados de discapacidad.
En junio presentaron por registro una carta dirigida al alcalde de Santa Cruz de Tenerife, en la que explicaban su situación y solicitaban una ayuda que les permitiera seguir viviendo bajo techo; pero José Manuel Bermúdez no movió un dedo en todo ese tiempo. Eso sí, el mismo día que se publicó la noticia el concejal de Servicios Sociales –otro que tal baila– salió a tapar el escándalo, mientras el alcalde, siempre habilidoso parapetándose detrás de algún escudo humano, seguía sin decir ni pío. Suponemos que todavía se estaba recuperando del tremendo esfuerzo realizado el día 1, repartiendo bocadillos de mortadela a los asistentes rebañados para  el acto del TEA.

183 SUICIDIOS EN CANARIAS. En el año 2016, según las últimas cifras conocidas, hubo en Canarias 183 suicidios, con una tasa de 8.9 por cada cien mil habitantes que fue la cuarta más alta del Estado. Durante ese año, una persona perdió la vida cada dos días en las Islas.

Según el presidente de la Fundación Salud Mental España (FSME) para la  prevención de los trastornos mentales y el suicidio, Andony Anseán, además de las enfermedades mentales,  muchos de esos suicidios tuvieron que ver con las leoninas condiciones de vida impuestas por empresarios y políticos a las clases trabajadoras. El paro, la exclusión social, la pobreza, los desahucios, provocaron que muchas personas, sobre todo hombres (80%), no vieran otra salida que quitarse la vida.

A pesar de este terrible escenario nuestros gobernantes siguen a lo suyo –que no es lo nuestro ni lo de todos–, contentando a sus élites amigas y desatendiendo (a sabiendas o por simple negligencia) los altos niveles de dolor y sufrimiento de las víctimas de sus políticas. 183 suicidios en un año les debería hacer reflexionar sobre la idoneidad de esas políticas, pero me temo que no lo harán. Espero, sin embargo, que no lleguen al nivel de sus homólogos del PP, que gobiernan la comunidad de Madrid y están exigiendo a los más pobres y marginados una declaración jurada de lo que obtienen mendigando, para descontarlo de los 400 euros que reciben por la Renta Mínima de Inserción.

RESISTENCIA Y LUCHA.- También los pensionistas tinerfeños celebraron el Día Internacional de las Personas de Edad, pero al contrario que nuestros gobernantes, mercaderes de ilusiones, lo hicieron combatiendo la discriminación que sufre la gente mayor, haciéndole frente a las agresiones del capital y a las nefastas políticas que partidos como Coalición Canaria y sus adláteres comparten con la derecha más reaccionaria y despiadada. Mientras estos defienden los intereses de las élites económicas, que tanto daño están provocando a las clases populares, el movimiento de pensionistas se seguirá movilizado por unas condiciones de vida dignas para los mayores de ahora y los del futuro, asumiendo que si la política no se ocupa de la ciudadanía, la ciudadanía tiene que hacer política.

Sigan ustedes con sus eslóganes, consignas vacías, falsas promesas y mucha, mucha televisión y prensa vendida a los poderosos, hasta que las personas mayores, las mujeres discriminadas, los viejos dependientes, los falsos autónomos,  los parados, los trabajadores precarios y los jóvenes sin futuro, se cansen de sufrir pasivamente y terminen arrojándoles a todos por el vertedero de la historia. Amen.