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El «imprescindible» Pedro Quevedo, «en misa y repicando»

Parece que la frase: “todos somos necesarios pero nadie es imprescindible”, en el caso de Pedro Quevedo no se corresponde, pues teniendo una profesión muy digna (como todas) de médico, prácticamente no la ha ejercido y se ha dedicado como tantísimos otros a vivir de la política y encima, las dos últimas legislaturas, ocupando dos cargos públicos como concejal en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y diputado en el Congreso, o sea, estaba "en misa y repicando".

Así era calificado por los periodistas en Las Cortes, como el diputado que más faltaba a las sesiones. En la primera legislatura que estuvo  compartiendo ambos cargos, acusó al entonces alcalde Cardona de haber convocado un pleno municipal (estaba en todo su derecho), haciéndolo coincidir con otro en el Congreso de los Diputados, donde se debatió y aprobó La Reforma Laboral.

Estuvo mucho en la opinión pública, porque  Nueva Canarias, con tan sólo su voto era determinante para configurar la mayoría de gobierno necesaria y por ese motivo, pasó a presidir la Comisión de Investigación al PP, en sus presuntos casos de corrupción. Su papel llevando la presidencia de la misma fue auténticamente pobre y patético, como se pudo ver con la comparecencia del como mínimo indecente Aznar y su salida indemne.

También "ha pasado a la historia", porque como diputado presentó "a pecho descubierto", sin ningún informe o estudio que lo avalara, la salida de la Base Naval de su actual emplazamiento y ser transferida a la ciudad, algo tan manido, que hasta "los recién nacidos al salir del Hospital Materno Infantil, lo reivindican".

Igualmente y sin ninguna efectiva garantía documental para su aprobación  y llevada a efecto, reivindicó el descuento del 75% en nuestros viajes desde Canarias al resto de España y como se está comprobando no ha servido para nada, por no haberse puesto para podernos acoger con la garantía real del referido descuento, una tarifa plana o precio de referencia  fijo y no dejar que las compañías aéreas se despacharan y especularan a su gusto.

Era tan fácil y sensato, como buscar la media de todos los precios de los billetes, por un periodo de tiempo determinado por ejemplo del último año antes de aprobarse la norma. Y después de fijarse el precio, solo poderse aumentar anualmente, con arreglo al IPC.

Son muchos (demasiados) inútiles e incapaces, quienes se han profesionalizado y han hecho de la política su profesión. Con toda probabilidad la peor de las lacras  que lo condiciona todo y no es casual, que  después del paro, la política y los políticos, sea el segundo problema que mas preocupa a la ciudadanía. Va siendo hora de que se produzca una profunda regeneración democrática y mediante las leyes electorales y de partidos políticos, se evite y ponga remedio a ésta situación: una persona un cargo y haciéndolo bien por un máximo de tiempo, dos mandatos si es orgánico-político (interno de la propia organización política) o legislatura si es publico-institucional. Si en caso excepcional, ocupara al mismo tiempo dos de estos cargos y para que no se produzca la situación de erigirse en juez y parte, los mismo deben ser a diferentes niveles.
   
Encima ahora, Nueva Canarias lo ha elegido, aunque más bien fue impuesto por sus jerarcas, de nuevo como candidato para las próximas elecciones generales del 10 de noviembre, con arreglo al pacto que sin duda le pasará factura, desconcertante, nefasto y degradante, que al margen de la militancia y de sus respectivas agrupaciones locales, ha suscrito (impuesto sus dirigentes a través de la Ejecutiva Nacional)  con Coalición Canaria.

Organización política reaccionaria y corrupta que con sus estructuras insularistas dividiéndonos y enfrentándonos, nos ha venido gobernando los últimos 28 años y 26 ostentando la Presidencia ininterrumpidamente, incluso sin ser la opción política más votada, pero eso sí, contando con la connivencia y complicidad del PSOE y del PP. Durante todo éste tiempo, teniendo Canarias las mejores condiciones para estar a la cabeza del Estado en todo lo bueno, lo estamos pero en lo malo.


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