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Una cuchipanda de 37.500 euros

La Provincia / 27 de enero de 2008.- JOSÉ NARANJO / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. Estimada doña Carmen Casanova Gómez, según su cronograma de actuaciones mando el programa de Jacques Herzog de su estancia en Santa Cruz de Tenerife: Miércoles, 13 de septiembre, llega Jacques Herzog con su mujer y su hija; jueves, 14, de 11.20 a 14.00 horas, exposición de los concursantes; viernes 15, de 9.30 a 12.00, exposición de los concursantes; 17.00 horas, exposición de opiniones al jurado por los miembros del equipo asesor; sábado 16 (en blanco); domingo 17, 11.00 horas, sale Jacques Herzog con su mujer y su hija (...) El honorario para el asesoramiento es de 150.000 pesetas por día, más 180.000 por el vuelo, total: 480.000 pesetas. Atentamente, Astrid Peissard".

Medio millón de pesetas por dos días de trabajo, a los que hubo que sumar posteriormente 80.012 pesetas en concepto de gastos por traducción. Estas fueron sólo algunas de las decenas de facturas a las que tuvo que hacer frente el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife durante el concurso restringido de ideas que celebró en septiembre del año 2000 para intentar ordenar el frente de playa de Las Teresitas, un concurso muy similar en su desarrollo al que luego organizaría el PP para el frente marítimo de la capital grancanaria. Todas ellas están incluidas en el sumario del caso Las Teresitas.

Lo más curioso, sin embargo, es que buena parte del gasto derivado de aquellos cuatro días de septiembre, nada menos que 37.469 euros, no fueron pagados en última instancia por los organizadores, es decir, el Ayuntamiento, sino que éste lo endosó posteriormente a Inversiones Las Teresitas SL, es decir, a los empresarios Antonio Plasencia e Ignacio González. Este endoso de 4.801.205 pesetas tuvo lugar en agosto de 2001, es decir, un año después del concurso y meses antes de que se produjera la propia operación de compra de los terrenos.

¿Por qué pagaron estos empresarios un concurso de ideas organizado por el Ayuntamiento? Ésta será una de las preguntas a las que deberá responder la instrucción del caso, pero apunta en la dirección de lo que pasó días después y concluyó con un pelotazo de miles de millones de pesetas.

Pero para entonces no se hablaba de jueces, fiscales, pelotazos ni operaciones supuestamente fraudulentas. Entonces todo era fiesta y dispendio. Y si no, atentos. En el lujoso hotel Mencey de la capital tinerfeña se alojaron los prestigiosos arquitectos internacionales César Portela, Ben Van Berkel, Joaquín Sabaté, Dominique Perrault (quien finalmente resultó ganador), el japonés Waro Kishi, Enrique Bardají (asesor) y el ya citado Jacques Herzog.

CON DESAYUNO. El gasto total del hotel Mencey, que incluía desayuno, fue de 486.869 pesetas, metiendo también el gasto derivado de la estancia posterior del propio Perrault y de Natalie Plagaro cuando acudieron a la entrega del premio obtenido.

Los que más tiempo estuvieron fueron Herzog (y familia) y Van Berkel, que aprovecharon el viaje para quedarse el fin de semana en Tenerife, seguidos de Sabaté y Kishi (3 noches) y Portela y Bardají (2 noches). Se da la circunstancia de que quien menos tiempo permaneció alojado fue Perrault, sólo una noche, quien a la postre resultó ganador.

Sin embargo, el grueso del gasto que supuso el concurso de ideas se lo llevó el montaje de la exposición de los proyectos en el Recinto Ferial de Santa Cruz, que se elevó a nada menos que 4.102.113 pesetas, de las que casi la mitad, 1.990.725 pesetas, fueron a parar a Cerrajería Roberto SL. El resto se dividió en gastos de rotulación artística, carpintería, fotomecánica y un arquitecto colaborador, en concreto Manuel Feo Ojeda, según consta en el sumario.

El transporte de las maquetas tampoco fue una tontería. De las 555.483 pesetas que costó traer los cinco trabajos, el del japonés Waro Kishi costó nada menos que 441.130 pesetas.

Entre las comidas que costeó el Ayuntamiento santacrucero y luego endosó a los propietarios de los terrenos destaca un almuerzo que tuvo lugar el día 15 de septiembre para 50 comensales en la propia Institución Ferial de Tenerife. Para ello se contrató un buffet cuyo importe se elevó a 287.375 pesetas. Gran cuchipanda.

El otro almuerzo notable para diez personas tuvo lugar en el Restaurante Amós de la capital tinerfeña, que costó 74.456 pesetas, casi 450 euros. En la factura destacan algunos platos sabrosos como jamón ibérico de bellota, quesos curados canarios para 4, una ensalada templada de langostinos, 4 solomillos al foie, una chuleta de novillo, 3 doradas a la espalda y 2 chernes a la espalda.