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«Si no hay un cambio radical en el desarrollo del Teide en unos años habremos perdido este patrimonio único en el mundo»

 Entrevista en Radio San Borondón al biólogo José García Casanova en la que, entre otros temas, habla del polémico borrador del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional del Teide.

García Casanova ha sido Técnico superior del Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Canarias hasta su jubilación hace cinco años. Es miembro del Patronato del Parque Nacional del Teide y desde principios de 1984 hasta finales de 1996 formó parte del primer equipo oficial de guías-intérpretes del Parque Nacional del Teide.

P: Háblenos del borrador del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional del Teide, que ha generado tanta polémica
R: En primer lugar, es lógico que haya salido el PRUG a información pública, algo que era obligado dado que el anterior documento es de 2002, ya estaba desfasado e incumplía la adecuación a la nueva normativa de conservación de usos y presencia de personas en el Parque.
Ahora la Administración ha elaborado un documento que ha generado polémica. Es cierto que es un documento complejo porque intenta regular lo relativo a esta “joya”, pues se trata de un parque nacional de primer nivel y por tanto requiere sumo cuidado. Reconozco que cada colectivo se centre en los aspectos relativos a su actividad, bien sea económica, deportiva etc., pero hay que recordar que ante todo los parques nacionales tienen un objetivo prioritario: la conservación de los recursos naturales que justificaron su declaración con esa máxima categoría de protección que es la de parque nacional.

P: ¿Cuál es el principal problema del Teide hoy?
R: Aunque desde cierto punto de vista el Teide es una isla dentro de una isla, no se puede desvincular del resto. La carga a la que sometemos al territorio como consecuencia de un determinado modelo de desarrollo, ha sobrepasado en muchísimo su capacidad límite sin ver comprometido su desarrollo sostenible.
Es impensable que un parque nacional como el Teide, con diecinueve mil hectáreas, reciba - según las últimas estadísticas del Ministerio del año 2018- cuatro millones trescientos mil visitantes, que es lo que recibe un parque nacional americano como el Gran Cañón del Colorado (cuya superficie es el doble que toda Tenerife). La carga que soporta el Teide fruto de ese uso masivo no es para nada sostenible. Si queremos conservar el parque nacional debemos cambiar radicalmente los conceptos y si queremos isla de Tenerife sostenible, también. El crecimiento indefinido en territorios finitos es contradictorio e incompatible.
En los últimos veinte o treinta años se ha multiplicado por dos o más el número de visitas a este espacio natural protegido y eso no hay cuerpo que lo resista. Aquí sigue el todo vale, siguen apareciendo nuevas cifras que superan los records anteriores de turistas que vienen, y muchos siguen aplaudiendo con las orejas sin darse cuenta del gran problema que eso conlleva y de la terrible herencia que vamos a legar a la generaciones futuras.

P: ¿Cómo se debe actuar ante esta situación?
R: En cualquier lugar se establecen aforos, para ir a un concierto, para ver una película, para cualquier cosa que queramos disfrutar hay una limitaciones en el acceso. Pero eso no se aborda en las políticas del archipiélago. Por supuesto, en este Plan tampoco se define cual pudiera ser el aforo diario que permite este espacio natural si no queremos que se deteriore. Y el deterioro es palpable, quienes peinamos canas lo hemos visto. Yo era muy pequeño la primera vez que subí, la carretera era de tierra, hoy en día eso ha cambiado de manera drástica.
El Teide es el equivalente de los grandes museos del mundo y no lo podemos convertir en una calle Castillo, no es bueno ni para los visitantes, ni para la conservación de los recursos naturales de ese espacio único, ni desde el punto de vista geológico, de la flora, la fauna o el paisaje, porque lo estamos destrozando.

P: ¿Está concienciada la población y los responsables públicos de esta situación?
R: Buena parte de la población no se da cuenta de lo que está sucediendo, estamos asistiendo a un enfermo que va empeorando y requiere medidas de urgencia, si no se toman estas medidas drásticas para controlar los usos dentro del parque nacional, dentro de medio siglo tendremos un parque en la UVI y eso no es justo ni para la sociedad canaria ni para los visitantes… Cuando el deterioro de la naturaleza del Teide sea irreversible ¿quién querrá venir a un sitio degradado? ¿Qué les vamos a dejar a nuestros descendientes?

P: ¿Qué le parece la propuesta de infraestructuras que plantea el Plan?
R: Con este Plan hay una intención de evitar que el acceso de personas en vehículos particulares saturen las carreteras y los aparcamientos, y eso es loable. Y ¿cómo se plasma eso? Parece ser que la carretera, siendo insular, no permite que se corte al tráfico, pero hay problemas de tráfico en puntos y franjas horarias y cuando la gente no puede aparcar en zonas habilitadas para ello, lo dejan en los arcenes de la carreteras, compactando suelo, rompiendo la vegetación etc. Por ello estoy de acuerdo en limitar en número de vehículos que suban y una solución que plantean en el seno del Patronato del Parque es poner tres lugares en Chío, Vilaflor y La Orotava (aunque lo han puesto en el Portillo) para que se dejen ahí los coches y de ahí salgan una serie de guaguas a modo de lanzaderas hasta el Teide.
Dicho esto, el problema es que ese proyecto es como poner la carreta delante de los bueyes. Cuando el PRUC se apruebe, tendrán que desarrollarse una serie de aspectos de su contenido. Uno de esos aspectos será el sistema de movilidad sostenible y ahí entra la discusión sobre los vehículos particulares etc. Por tanto, creo que se ha hecho primero una pieza que nos sabemos como va a quedar en el marco del Plan de Uso y Gestión que será el marco donde se inserten las actividades, proyectos y programas que se van a desarrollar.

P: ¿Ha visto las imágenes divulgadas?
R: Viendo la la infografía publicada de estos proyectos, parecen más de un país árabe. A mí me parece un desacierto y como miembro del Patronato del Parque Nacional del Teide lo considero una falta de respeto para los miembros del Patronato, pues esas infografías nunca se han llevado a las reuniones de la entidad. Me parece lamentable y una falta de lealtad con las personas que asistimos estas reuniones de forma altruista, representantes colectivos ecologistas, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad de La Laguna, etcétera. Esta crítica la comparto con otros miembros del Patronato.

P: El Presidente del Cabildo de Tenerife dijo que hay que revisar el Plan, echarle un fisquito de cabeza y no solo prohibir actividades ¿Qué opina al respecto?
R: Con todos mis respetos, Don Pedro Martín es un representante de esa política desarrollista e insostenible a la que hacíamos alusión.
Creo que no se ajusta a lo que realmente son los intereses de Canarias, de sus habitantes, de su territorio y biodiversidad. Con esa huida adelante con más infraestructuras nos van abocando cada vez más a una situación que no me gusta. No lo digo yo solamente y no es una opinión, son los hechos.
Por mi formación profesional y académica creo que tengo el suficiente conocimiento para plantear una serie de dudas a las que todos tenemos que responder. Hay un hecho incuestionable que debe quedar claro y es que un Parque Nacional tiene como objetivo fundamental la protección de los recursos que alberga, tanto bióticos como abióticos, culturales y etnográficos. Todo lo demás tiene que estar supeditado a esos objetivos y no parece que sea el enfoque que le quieren dar a esta cuestión que se verá reflejadas en el PRUG.

P: Precisamente en estos momentos coinciden muchos grandes proyectos de infraestructuras en particular en Tenerife: el Puertito de Adeje, el Circuito del Motor, Campos Golf, Hoteles etc.
R: Es un suma y sigue dentro de un modelo paradigmático de los enfoques neoliberales donde los beneficios económicos no redundan en una mejora de las condiciones de la sociedad. Pregunto a los responsables de estas políticas de crecimiento y desarrollo si el paro se ha reducido con el boom turístico y de la construcción. La respuesta es No y ahí están los datos de las ONG sobre la pobreza en Canarias. Hay que apostar por economías que fomenten empleos de calidad, con alternativas como la agricultura para acercarse a la soberanía alimentaria, a la autosuficiencia energética y no seguir con proyectos desarrollistas como el del Puertito de Adeje, que supone el consumo de un recurso finito como nuestro territorio del que se van a beneficiar unos muchísimo, dejando para el resto si acaso unos cuantos puestos de trabajo subalternos.

P: Con el problema del cambio climático ¿qué opina de la Declaración de emergencia climática que aprobó el Parlamento y el Gobierno al inicio de la legislatura?
R: Hay ciertas declaraciones grandilocuentes que en ciertos momentos nos llenan de esperanza, pero si pasa el tiempo y no se sustancian en algo coherente, sino que se apuesta por más de lo mismo, eso va desanimando. Pero no podemos renunciar a defender lo que nos queda de herencia, hay que luchar, hablar y alzar la voz.

P: Y finalmente que mensaje daría sobre la defensa del Parque Nacional del Teide
R: El Teide es una joya, fue el tercer parque nacional que se declaró en España, a raíz a de la ley de 1916 que creó la figura de parque nacional. Se creó mediante decreto el 22 enero de 1954, fue reclasificado en 1981 con otra Ley con reconocimientos internacionales. No se debe olvidar que tiene un diploma europeo que concede el Consejo de Europa en 1989 y que ha sido renovado en 1994, en 1999, en 2004 y en 2009. Y además la UNESCO le concedió una distinción que solo se le da a los espacios con valores extraordinarios, el “Patrimonio Mundial de la UNESCO”.
Parece mentira que desde fuera se le conceda una importancia, valor y merecimiento parea su protección que aquí no vemos. Algo no se está haciendo bien. Algo no hacen bien ciertos políticos que están intentando transformar este territorio en algo que no se va a parecer en unos años a lo que hemos heredado de décadas atrás.