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«Con una nueva política ahorrando en conciertos privados de hasta el 20% será posible la mejora de la atención primaria»

Bajo el título: «Sanidad o la herencia de una legislatura inútil», la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC) ha hecho público un documento en el que analiza las consecuencias de las políticas sanitarias del anterior ejecutivo, los datos sobre las listas de espera y sobre los retos del nuevo equipod e la Consejería de Sanidad

«Ante la nueva legislatura parece que por fin empezamos a tener más elementos de juicio para ir situando la acción política del Gobierno de Canarias, particularmente en el terreno del que nos ocupamos como Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC).

En concreto, tenemos datos sobre el último corte de las listas de espera que corresponde a la gestión del equipo de Baltar, la referencia del Informe 2019 de los Servicios Sanitarios de las CCAA y por último la información de la que disponemos sobre la conformación del nuevo equipo directivo de la Consejería de Sanidad y del SCS.

Listas de Espera

Que expresan la realidad de que casi 25.000 personas están en espera de una intervención quirúrgica, cerca de 130.000 esperan una consulta del especialista y unas 6.000 aguardan a una prueba diagnóstica. Al respecto cabe señalar que:

1-    Se trata de cifras escalofriantes que no son de recibo para la ciudadanía.

2-   Con amaños, de todos conocidos, se puede conseguir que bajen algo las listas quirúrgicas, pero el hecho de que las listas de consultas y de pruebas diagnósticas hayan subido se traduce en pacientes que no han sido diagnosticados y a los que no se les ha prescrito tratamiento, hechos gravísimos que además han evitado que muchos fueran incluidos en las listas quirúrgicas.

3-  Por otro lado, a las demoras inaceptables en los tres apartados citados hay que añadir las que ya se están dando en Atención Primaria.

Cabe añadir, ante lo manifestado en medios de comunicación afines de ambas provincias ensalzando al Sr. Baltar al comentar la  disminución de la espera quirúrgica de más de 6 meses desde 2016, que eso es una media verdad como las muchas que se dijeron en la anterior legislatura. En la espera de más de 6 meses, además del esfuerzo hecho para reducirla, los pacientes causan baja en las Listas de Espera por razones que no están relacionadas con su atención efectiva, como pueden ser su fallecimiento (no necesariamente por causa de la atención pendiente), no localización después de tantos meses, por haber sido tratados en el sector privado (quien puede), bajas voluntarias y también por mejoría de sus patologías.

Por otra parte, queremos llamar la atención sobre el hecho alarmante de que un tercio de las listas de espera tienen relación directa con la lamentable situación del Hospital Universitario de Canarias y por tanto de la atención especializada prestada a la zona norte de Tenerife y a la isla de La Palma, con lo que además supone del sometimiento de este hospital a los intereses y manipulaciones del sector privado que hace del mismo su patio trasero. El HUC merece una actuación especial para salvarlo del hundimiento definitivo.

Informe 2019 de los Servicios Sanitarios de las CCAA

El Informe de la FADSP, que no gusta a los que han perdido el control de la Consejería, privatizadores y especuladores privados, sigue siendo un documento de referencia y nos coloca desde hace 10 años en la cola de la Sanidad del conjunto del Estado español. Usando un símil futbolístico, ¡¡la Sanidad Canaria está desde hace 10 años en los puestos de descenso de la primera regional!!  y, siguiendo con el símil, podemos decir que: a) no se invierte, b) se traspasan fondos y personal al sector privado, como con los jugadores, c) no hay buenos entrenadores léase Consejeros y d) no hay una buena gestión.

De dicho informe podemos sacar también una conclusión estimulante, un ejemplo para la Sanidad Canaria. La Comunidad Valenciana que durante estos últimos 10 años nos ha disputado el último lugar, que nosotros hemos ganado los últimos  3 años, ha salido en una legislatura del puesto de descenso de primera regional y ha subido a segunda B, con menor presupuesto per cápita, menor número de camas y menos personal sanitario por habitante, pero sin embargo con mayor número de intervenciones quirúrgicas, mayor número de urgencias asistidas, menor gasto farmacéutico, etc., en resumen con una mejor gestión y poniéndole la guinda al pastel con un hecho importantísimo, la lucha contra las privatizaciones.

El nuevo equipo directivo de la Consejería de Sanidad

Que se ha encontrado una administración en quiebra, tanto financiera como de gestión, y el reto que tienen es importante, con una reducción de presupuestos por  la deuda recibida en herencia a la que no pueden renunciar, siendo los próximos 6 meses cruciales para, con creatividad y capacidad de gestión, intentar mejorar la Sanidad Canaria.

Con una nueva política de generación de recursos derivados de un ahorro en conciertos privados de hasta el 20% será posible la mejora de la atención primaria con el aumento de herramientas diagnósticas para sus profesionales y la coordinación de la atención primaria con la especializada y sociosanitaria. El ajuste de los conciertos a la legalidad y a determinadas necesidades, dada la precariedad en infraestructuras y personal del Sistema Público, la potenciación pública de la atención de media estancia y de la sociosanitaria, así como la cirugía de cupos concertados y las urgencias, son medidas que aparte de servir de ahorro van a descongestionar los hospitales y además financiar la dedicación de los profesionales para que entre otras cosas un hospital no sea una empresa de 8 a 15 horas sino que sea un elemento vivo de la sanidad y así se pueda aplicar éticamente y en justicia el decreto de incompatibilidades sanitarias para que los profesionales trabajen plenamente en el sector público con una remuneración acorde con su categoría y trabajo.

De momento el nuevo equipo tiene por delante 6 meses duros, debido a la pasada legislatura perdida, plazo que consideramos el del margen para demostrar su capacidad de gestión y que valoraremos a fondo en cuanto se cumpla, aunque contribuiremos desde la organización y la movilización ciudadana y profesional al necesario esfuerzo conjunto por salir de una situación que a todos y todas pasa factura.

Por último, queremos señalar que es fundamental poner en marcha la Ley de Salud y Sanidad de Canarias, que ponga el acento en la prevención y salud pública ante la evidencia de los pésimos indicadores de salud de la población canaria y además que blinde la Sanidad Pública frente a la deriva de recortes, desmantelamiento y privatización.»

 

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